Nuclear sí, por supuesto.

Bienvenido a La Galaxia Musical. Viernes en Vasos Comunicantes. 

Escucha y disfruta!!


“Yo quiero bañarme en mares de radio / con nubes de estroncio cobalto y plutonio / yo quiero tener envolturas de plomo / y niños deformes montando en sus motos / desiertas ruinas con bellas piscinas / mujeres resecas con voz de vampiras / mutantes hambrientos buscando en las calles / cadáveres frescos que calmen su hambre”

Esto sí que es el apocalipsis, y no lo que erróneamente se atrevió a pronosticar el comisario europeo de Energía, Günther Oettinger, tras el accidente de Fukushima.

El grupo de música español El Aviador Dro y sus obreros especializados reconocen que este es su tema más polémico. Inspirado por las páginas del cómic de Richard Corben, Mundo mutante, representa el holocausto atómico como una forma ambigua de renovación. En esos años la amenaza de guerra nuclear era una realidad palpable y, aunque temible, les pareció un posible punto de partida desde cero. Un tema de 1983, tres años antes del accidente nuclear sucedido cerca de la ciudad de Prípiat (en la actual Ucrania), que la aclamada y polémica serie Chernobyl vuelve a poner en el foco de la actualidad . 33 años después del suceso, aún se arrastran las consecuencias.

Nuclear sí, por supuesto.

En la madrugada del 26 de abril de 1986 la historia de Ucrania cambió para siempre. Esa noche, el equipo encargado de la central nuclear Vladímir Ilich Lenin de Chernóbil, a 3 kilómetros de la ciudad de Prípiat, puso en marcha un experimento destinado a mejorar, paradójicamente, la seguridad de la central. La idea era comprobar, con un corte forzado del suministro eléctrico (que dejó fuera de juego varios sistemas de seguridad), si la energía de las turbinas podía generar suficiente electricidad para alimentar las bombas de refrigeración en caso de un fallo. Sin embargo, durante la prueba, un aumento súbito de potencia en el reactor 4 de la central provocó el sobrecalentamiento del núcleo, provocando una explosión del hidrógeno acumulado en su interior.

Looking Again at the Chernobyl Disaster - The New York Times

El error humano previo y durante el accidente (se saltaron varias normas del reglamento de seguridad y protocolo) no fue el único responsable de este desastre. También jugó un papel importante el diseño de la central nuclear, que ni siquiera disponía de un recinto de contención -utilizado en este tipo de edificaciones como espacio hermético para alojar el reactor nuclear y retener sus productos radiactivos en caso de accidente. Y esto por no hablar del propio reactor empleado en esta central, de tipo RBMK-1000, conocido por su alto coeficiente de reactividad en vacío (considerada su característica más peligrosa).

[INFORMES INTERNACIONAL ATOMIC ENERGY AGENCY]

Accidentes similares, pero no con los mismos efectos catastróficos, se produjeron en una central de Leningrado en 1975 y en la misma Chernóbil en 1982, en este caso sin emisión de radiación al exterior. Todos se mantuvieron en secreto y no se tomaron las medidas necesarias para que no se repitieran.

PARA SABER MÁS: 

Yasuo Onishi ; Oleg V. Voitsekhovich ; Mark J. Zheleznyak. Chernobyl – What Have We Learned? Springer. 2007. [DESCARGAR SUMARIO]

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