«Curious Marie» : granos más antiguos que el sol dentro del meteorito Allende

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El 8 de febrero de 1969 sobre México se pudo ver una enorme bola de fuego. Durante días, los científicos encontraron un total de dos toneladas de material que hasta la fecha ha servido para multitud de estudios. pero aún así, la roca espacial, conocida como el meteorito Allende, aún guardaba en su interior una nueva sorpresa.

El Sistema Solar tiene unos 4.600 millones de años. Sin embargo, el nuevo estudio publicado en la revista « Nature Astronomy», ha hallado en una de las rocas granos que datan de entre 5.000 y 7.000 millones de años. Es decir, material más antiguo que el Sol y que todo nuestro vecindario cósmico, por lo que esos restos caídos en México antes estuvieron miles de millones de años vagando por algún escenario anterior al que disfrutamos ahora mismo. Este tipo de rocas son las que ayudan a los investigadores a estimar el pasado del Universo.


O. Pravdivtseva et al, Evidence of presolar SiC in the Allende Curious Marie calcium–aluminium-rich inclusionNature Astronomy (2020). DOI: 10.1038/s41550-019-1000-z. ACCEDER AL ARTICULO


No es la primera vez que estos granos presolares se encuentran en un meteorito: otra roca espacial caída en Australia en el mismo año también contenía este material. Lo nuevo de este descubrimiento es que el fragmento estudiado del meteorito Allende, conocido como «Curious Marie» contradice todo lo que se sabía acerca de los objetos interestelares de largo recorrido, ya que se ha encontrado rastros de carburo de silicio (SiC). «Lo sorprendente es el hecho de que los granos presolares están presentes aquí», afirma Olga Pravdivtseva, investigadora física y cosmoquímica responsable del estudio. «Siguiendo nuestra comprensión actual de la formación del Sistema Solar, los granos presolares no podrían sobrevivir en el ambiente donde se forman este tipo de meteoritos».

Curious Marie comes from the Allende meteorite, which fell in northern Mexico in February 1969. The white, fuzzy-looking features in this fragment of Allende are  calcium-aluminum-rich inclusions — some of the first solids to condense in the solar system. Credit: The Planetary Society

‘Curious Marie’ es un ejemplo notable de una «inclusión» o una porción dentro de un meteorito, llamada inclusión rica en calcio-aluminio (CAI). Estos objetos, algunos de los primeros en condensarse en la nebulosa solar, ayudan a los cosmoquímicos a definir la edad del Sistema Solar. Para el nuevo trabajo, Pravdivtseva y su equipo utilizaron firmas isotópicas de gases nobles para mostrar que los granos de carburo de silicio (SiC) presolar están presentes en Curious Marie.

Eso es importante porque los granos presolares generalmente se consideran demasiado frágiles para soportar las condiciones de alta temperatura que existían cerca del nacimiento de nuestro Sol.

Olga Pravdivtseva, research associate professor of physics in Arts & Sciences at Washington University in St. Louis, uses noble gas isotopes to study the formation and evolution of the early solar system. Pravdivtseva, a member of the McDonnell Center for the Space Sciences, is pictured in her laboratory in Compton Hall. Credit: Whitney Curtis/Washington University
Olga Pravdivtseva, profesora investigadora asociada de física en Artes y Ciencias en la Universidad de Washington en St. Louis

Pero no todas las CAI se formaron de la misma manera. «El hecho de que el SiC esté presente en las inclusiones refractarias nos informa sobre el medio ambiente en la nebulosa solaren la condensación de los primeros materiales sólidos», señala Pravdivtseva, que forma parte del Centro McDonnell de Ciencias Espaciales de la Universidad de Washington. «Que SiC no haya sido completamente destruido en Curious Marie puede ayudarnos a comprender un poco mejor este entorno», indica. «Muchas inclusiones refractarias se derritieron y perdieron toda la evidencia textural de su condensación. Pero no todas», agrega.

Los investigadores no saben cómo el carburo de silicio de otra estrella llegó a estos sólidos primordiales como el meteorito Allende, pero el hecho de que lo hiciera significa quedebemos repensar algunas cosas sobre la química al comienzo de nuestro entorno. «Aunque los CAI, los sólidos anitguos del Sistema Solar, han sido ampliamente estudiados, aún quedan preguntas sobre la naturaleza y el origen de las anomalías isotópicas que llevan, su distribución entre clases meteoríticas primitivas y las relaciones con otros componentes meteoríticos», escriben los investigadores.

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