Modelos predictivos : algoritmos y aplicaciones

Benner, Peter, Grivet-Talocia, Stefano, Quarteroni, Alfio, Rozza, Gianluigi, Schilders, Wil and Silveira, Luís Miguel. Model Order Reduction, Berlin, Boston: De Gruyter, 2021. https://doi.org/10.1515/9783110671490

La creciente complejidad de los modelos utilizados para predecir los sistemas del mundo real conduce a la necesidad de contar con algoritmos que sustituyan los modelos complejos por otros mucho más sencillos, preservando al mismo tiempo la precisión de las predicciones. Este manual en varios volúmenes abarca tanto los métodos como las aplicaciones y se centra en las aplicaciones en ingeniería, ingeniería biomédica, física computacional e informática.

Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia en la USAL.

La Universidad de Salamanca se ha adherido un año más a la conmemoración del ‘Día Internacional de la Mujer y la Niña en la Ciencia’ el próximo 11 de febrero “con un amplio programa de actividades“, coordinado a través de la Unidad de Cultura Científica y de la Innovación de la Usal, dependiente del Vicerrectorado de Investigación y Transferencia, en colaboración con Iberdrola y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación, que se celebrará de manera online.

En los últimos 15 años, la comunidad internacional, a través de la declaración de la igualdad de género como uno de los objetivos de desarrollo sostenible para la Agenda 2030, ha hecho un gran esfuerzo inspirando y promoviendo la participación de las mujeres y las niñas en la ciencia. Una brecha de género que se ha visto ensanchada debido a la actual situación del Covid-19, según se recoge en un estudio publicado en Nature que apunta a una disminución de los artículos científicos presentados con mujeres como primeras autoras.

Entre los diferentes centros, departamentos y grupos de investigación de la universidad participantes figuran el Instituto de Biología Funcional y Genómica (CSIC- Usal), el Centro de Investigación del Cáncer, el Instituto de Recursos Naturales y Agrobiología de Salamanca, la Asociación Innova Salamanca, el grupo de investigación Grial, el Observatorio de Contenidos Audiovisuales y la plataforma ’11defebrero.org’. También destaca la colaboración del Ayuntamiento de Salamanca, la Biblioteca Pública de Salamanca Casa de las Conchas, la Biblioteca Torrente Ballester y el Ayuntamiento de Carbajosa de la Sagrada.

Entre las actividades diseñadas para conmemorar la efeméride destacan jornadas, exposiciones, competiciones escolares, proyecciones, charlas, conferencias y presentaciones de proyectos y resultados de investigación que se celebrarán de forma digital de acuerdo a las actuales circunstancias sanitarias.

Las 14 investigadoras del CIC

Desde hace cuatro años, el Centro de Investigación del Cáncer participa y organiza actividades para conmemorar este día. Este año, 14 investigadoras del CIC y socias de Aseica participarán en la iniciativa ‘#Conócelas’.

El proyecto pretende dar visibilidad a las mujeres que investigan, en particular en cáncer, y llevar su trabajo a institutos y colegios de todos los puntos de España posibles. “Algo que nos ha enseñado la pandemia es que cualquier persona puede estar conectada con otra en cualquier parte del mundo, y por eso esta iniciativa va a poder llegar a lugares o poblaciones pequeñas alejadas de núcleos universitarios, académicos e industriales, que por lo general no tiene acceso a este tipo de actividades”, puntualizó la coordinadora de ‘#Conócelas’ en Castilla y León, Sandra Blanco, investigadora principal del Centro de Investigación del Cáncer (CIC-IBMCC) y científica titular del CSIC.  

‘#Conócelas’ quiere poner de manifiesto que “las mujeres que investigan son además mujeres divertidas, que no solo trabajan en laboratorios o en despachos todo el día”. Es importante que los estudiantes entiendan que “cualquier persona que se lo proponga puede ser investigadora y que la investigación no tiene por qué ser aburrida”. Además, se quiere recalcar que la ciencia no tiene fronteras. “Aunque todas las investigadoras que participan en esta iniciativa son españolas, muchas de ellas trabajan en el extranjero“.

Compuestos con enlace metálico polar.

Compounds with Polar Metallic Bonding. Constantin Hoch (Ed.). MDPI Books, 2019. https://doi.org/10.3390/books978-3-03921-071-84

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La edición especial “Compounds with Polar Metallic Bonding” es una colección de ocho informes de investigación originales que presentan una amplia variedad de sistemas químicos, métodos analíticos, vías de preparación y descripciones teóricas de situaciones de enlace, con el objetivo común de comprender la compleja interacción de los electrones de conducción en compuestos intermetálicos que poseen diferentes tipos de dipolos.

Los dipolos coulómbicos introducidos por las diferencias de electronegatividad, los dipolos eléctricos o magnéticos, la polaridad inducida por la reducción de la simetría -todas las facetas posibles del término “polaridad”- pueden observarse en las fases intermetálicas polares y tienen sus propias y, en la mayoría de los casos, únicas consecuencias en el comportamiento físico y químico.

El esclarecimiento de las relaciones estructura-propiedad en los compuestos con enlace metálico polar es un campo científico moderno y creciente que combina la física del estado sólido, la química preparatoria, la metalurgia, los métodos analíticos modernos, la cristalografía, los cálculos teóricos del estado electrónico y muchas otras disciplinas.

La plitidepsina contra el COVID: la necesidad de la investigación básica.

Anna Lithgow, del Servicio de Resonancia Magnética de la Universidad de Salamanca, reivindica la investigación básica con la que halló la plitidepsina, compuesto con múltiples propiedades y que podría ayudar a combatir el COVID.

Hace más de 30 años, cuando acababa de defender su tesis doctoral en la Universidad de Salamanca sobre determinación estructural de productos naturales, en el Departamento de Química Orgánica y bajo la dirección de Pilar Basabe y Julio González, a Anna M. Lithgow le surgió la oportunidad de realizar una estancia posdoctoral en Estados Unidos en el laboratorio de Kenneth Rinehart, en Illinois, contratada por la empresa PharmaMar. “Me pareció interesante porque así lo que había aprendido lo podía aplicar en la rama de los compuestos de origen marino”, señala.

Apenas nueve meses después regresaría a España tras haber descubierto la plitidepsina, un compuesto químico procedente del invertebrado ‘Aplidium albicans’, que es la base del fármaco Aplidin con propiedades para tratar el mieloma y que, según un estudio que lidera el virólogo Adolfo García-Sastre, también formado en Salamanca, tiene una eficacia contra el nuevo coronavirus 27,5 veces superior al antiviral remdesivir. Así se ha probado en ratones, quedan ahora los ensayos clínicos.

“Lo que pensé cuando salió ese estudio es que 30 años después un descubrimiento que en su día no tuvo mucho interés mediático había salido por fin a la palestra”, confiesa y subraya: “Este es uno de los casos donde se muestra claramente la necesidad de la investigación básica, que es un elemento fundamental para la investigación aplicada. No cabe duda de que el grupo del doctor García-Sastre ha hecho un trabajo muy importante con respecto a lo que se ha convertido el gran problema sanitario global, pero si no hubiese existido esa investigación básica previa, el trabajo de García-Sastre no hubiese sido posible, pues el compuesto no se hubiese descubierto, ni su estructura se habría determinado”.

Fue Anna Lithgow quien determinó su estructura. Recuerda que le llamó la atención que el extracto del ‘Aplidium albicans’ era verde oscuro cuando el organismo, extraído del Mar Mediterráneo, cerca de Ibiza, era blanco. Según su teoría, y la de otros investigadores, probablemente fue parasitado en su etapa larval por cianobacterias. Al respecto, Lithgow recuerda que las bacterias “tienen una capacidad increíble de síntesis de compuestos orgánicos de todo tipo”. Los compuestos aislados en este organismo fueron los llamados dideminas. Pero, además, el hallado en el extracto con el que trabajó la investigadora ofrecía unos datos de bioactividad mejores que otros similares. Ante la duda, Anna Lithgow repitió el estudio con la otra parte del extracto original que, explica, siempre se guarda en este tipo de experimentos, y el resultado fue el mismo. Al revivir aquel momento, la investigadora, ahora al frente del Servicio de Resonancia Magnética Nuclear de Nucleus, en la Universidad de Salamanca, incide en otro aspecto muy destacado de su descubrimiento: era mucho más activo, pero también mucho menos tóxico.

Consciente de la importancia de los resultados que había obtenido esta joven posdoctoral, PharmaMar la envió de regreso a España y siguió trabajando para la compañía farmacéutica, aunque pronto se especializó en el uso de un aparato de resonancia magnética y al cabo de un corto tiempo decidió volver a Salamanca a través de una beca de colaboración en la Facultad de Ciencias Químicas. Cuando ya estaba en la Universidad recibió los papeles de la compañía para firmar el “papeleo” que acompañaba a la patente del compuesto. “Mi nombre siempre estará unido a este compuesto y el del doctor Rinehart, ya que se descubrió en su laboratorio”, explica Anna Lithgow que, sin embargo, no quiere ningún tipo de fama, de hecho, aunque su nombre siempre estará unido a la plitidepsina, nunca cobrará los derechos porque renunció.
“Es habitual renunciar porque trabajas para una empresa, pero también es lo que haces cuando trabajas en la Universidad, si haces una patente en la Universidad realmente los derechos son para ella porque trabajas en sus laboratorios, con sus herramientas, etc.”, comenta e insiste: “Lo que me parece muy importante es que se sepa que, tras estudiar en Puerto Rico, yo me formé en la Universidad de Salamanca, que la determinación estructural la aprendí en Salamanca, en el Departamento de Química Orgánica, y con medios escasísimos”, hace hincapié esta mujer nacida en Santo Domingo, aunque se considera italiana y, después de 36 años en Salamanca, charra de adopción. Aprovecha la expectación de la plitisepsina para reclamar más financiación para la investigación básica para alcanzar logros similares

Enclave de Ciencia.

Enclave de Ciencia es una plataforma de servicios lingüísticos cuyo objetivo es facilitar el manejo y la comprensión del vocabulario científico-técnico. Nace de la colaboración entre la RAE y la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (FECYT), dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación.

La herramienta busca dar soporte a la comunicación científica y educativa, al ofrecer recursos lingüísticos para fomentar la divulgación de la ciencia en lengua española. Para ello, pone a su disposición materiales de la RAE, la FECYT, la Real Academia de Ingeniería (RAI), la Universidad de Salamanca (USAL) y la Asociación Española de Terminología (AETER).

La web, disponible para su consulta desde el 28 de mayo de 2020, está dirigida tanto a los investigadores y los divulgadores, que podrán aprovechar las prestaciones de Enclave de Ciencia durante su trabajo de redacción y adecuación de sus textos, como al público general interesado en estas materias.

La colaboración entre la RAE y la FECYT ha permitido el desarrollo de un corpus de ejemplos de uso del léxico científico-técnico. Su base de datos proviene de tres fuentes: del subconjunto del Corpus del Español del Siglo XXI (CORPES) formado por textos científico-técnicos, de los contenidos procedentes del Servicio de Información y Noticias Científicas (SINC) y de otros materiales de la FECYT.

Además, Enclave de Ciencia agrupa por primera vez en una misma plataforma el Diccionario de la lengua española científico-técnico (DLECT), compuesto por las acepciones marcadas como científico-técnicas en el Diccionario de la lengua española de la RAE; el proyecto TERMINESP de la Asociación Española de Terminología; el DICCIOMED, el diccionario médico-biológico, histórico y etimológico de la USAL, y el Diccionario Español de Ingeniería (DEI). También incorpora la Divulgateca, un espacio con los más destacados proyectos, recursos y estudios de divulgación científica financiados por la FECYT, y Precipita, una plataforma de micromecenazgo destinada a conectar investigadores y ciudadanos y promover la participación en la ciencia.

El director de la RAE, Santiago Muñoz Machado, que ha conducido la presentación, ha apuntado la necesidad de fortalecer la presencia del español dentro del lenguaje científico: «Enclave de Ciencia es una primera aportación importante a la puesta en disposición del lenguaje científico en español. Es un núcleo esencial para empezar, es el comienzo de un trabajo que tiene que prolongarse durante años». Por su parte, la directora de la FECYT, Paloma Domingo García, ha señalado: «La plataforma está llamada a convertirse en un instrumento de apoyo al conocimiento científico. Este conocimiento es la mejor garantía para lograr una sociedad más formada y más comprometida con la ciencia, la tecnología y la innovación». El encuentro ha finalizado con la intervención del ministro Pedro Duque: «Esta herramienta que presentamos va en el camino de acercar la ciencia y la tecnología al gran público a través de las palabras, poniendo en valor el vocabulario específico». El ministro, además, ha querido resaltar el creciente protagonismo de la investigación y la divulgación en estos días.