Sistema de inteligencia epidemiológica para frenar la COVID.

El grupo de investigación BISITE de la Universidad de Salamanca trabaja en el desarrollo de un sistema de inteligencia epidemiológica que permita la obtención, uso, acceso e interpretación de datos sobre el coronavirus. La investigación se está realizando y aplicando en Caldas, Colombia, con la finalidad de aportar información veraz y facilitar la toma de decisiones en cuanto a la evolución de la pandemia en la localidad.

Desde BISITE se ha diseñado una plataforma de Registro COVID, en la cual se recogen los datos de personas contagiadas o con sospechas de estarlo, a fin de unificarlas con los datos de otras fuentes para la georreferenciación de la información. Este sistema se refuerza con mecanismos de machine learning, con el objetivo de generar estimaciones en función de la población que se ha contagiado. Asimismo, utiliza estrategias para que el modelo se adapte a los cambios de la población, con cuadros de mando sencillos para facilitar a las instituciones competentes actuar de acuerdo a los indicadores presentados.

Inteligencia artificial para mitigar la Covid-19

El desarrollo también ha contado con el diseño de un sistema híbrido de inteligencia artificial, que utiliza varios modelos inteligentes para predecir la evolución de la pandemia con respecto a los contagios y fallecidos, además de permitir el control de los recursos sanitarios en los hospitales y distribuirlos eficazmente de acuerdo con la cantidad de pacientes ingresados.

Este proyecto ha sido posible gracias a una iniciativa financiada por el Gobierno de Colombia para desarrollar acciones que ayuden a mitigar los problemas causados por la Covid-19. El proyecto ha sido impulsado por la Universidad de Caldas con un grupo de investigadores de distintas facultades, el programa Telesalud y la importante labor del investigador principal, el rector Alejandro Ceballos Márquez, quien ha reunido a investigadores de distintas instituciones nacionales e internacionales, como es el caso del grupo BISITE, la Universidad de la Isla del Príncipe Eduardo (Canadá), la Universidad Austral de Chile, el Instituto de Investigación y Tecnología de Alimentos (IRTA), el Centro de Bioinformática y Bilogía Computacional de Colombia y organismos gubernamentales como la Dirección Territorial de Salud de Caldas y la Alcaldía de Manizales.

Artículo publicado en El Mundo en la sección Innovadores el pasado 6 de abril

Fuente: Corchado.net

Premio Turing 2021 para los creadores de la base sobre la que se sustentan los compiladores.

El canadiense Alfred Vaino Aho (79 años), profesor emérito de la Universidad de Columbia, y el estadounidense Jeffrey David Ullman (78 años), profesor emérito de la Universidad de Stanford, han sido distinguidos con el premio Turing de 2020, conocido como el nobel de la informática. El galardón lo entrega cada año la ‘Association for Computing Machinery (ACM)’ entre quienes hayan contribuido de manera destacada al avance de la ciencia de la computación.

Alfred Vaino Aho y Jeffrey David Ullman

La ACM asegura en un comunicado en su página, que Aho y Ullman se han hecho merecedores del premio por su contribución al diseño y análisis de los algoritmos, por contribuir a los fundamentos de los lenguajes de programación de los ordenadores y su compilación, y por sintetizar estos resultados en sus libros, muy influyentes, “que han educado a varias generaciones de científicos informáticos”.

La colaboración entre Ullman y Aho comenzó en 1967 durante su etapa en Bell Labs, histórico centro de investigación de AT&T. Los dos profesores ayudaron a describir la tecnología de compiladores y abrir la puerta a traducir programas de alto nivel en códigos máquina de bajo nivel.

 El software (programa informático) que hace funcionar cualquier dispositivo tecnológico con el que interactuamos ―desde un teléfono móvil a un servidor gigante― está escrito por humanos en un lenguaje de programación de nivel superior que luego es traducido (compilado) para su ejecución por la máquina en un código de nivel inferior. Un compilador, explica Ricardo Peña, catedrático de Lenguajes y Sistemas Informáticos de la Universidad Complutense de Madrid, “es un tipo de programa muy complejo encargado de dicha traducción, que se realiza en varias fases”.

“En primer lugar, hay un análisis gramatical, en el que es imprescindible una teoría llamada de autómatas. A continuación, se produce la detección de errores, tanto gramaticales como de las reglas semánticas del lenguaje. Después, se genera el código y por último, tiene lugar la optimización”, detalla Peña. Tanto Ullman como Aho son pioneros en este tema de la compilación; en análisis de la complejidad de los algoritmos y en bases de datos. Y sobre todo, han volcado muchas energías en poner al alcance de los estudiantes toda esa información de forma asequible para su estudio.

En esa faceta pedagógica de ambos galardonados insistió este miércoles el presidente de la ACM, Gabriele Kotsis, quien, en la comunicación del premio, recordó que “la programación informática y el desarrollo de sistemas de software cada vez más avanzados sustentan casi todas las transformaciones tecnológicas que ha experimentado la sociedad en las últimas cinco décadas”. Y añadió: “Si bien numerosos investigadores han contribuido a estas tecnologías, el trabajo de Aho y Ullman ha sido especialmente influyente. Han sido líderes de opinión desde principios de la década de 1970 y su trabajo ha guiado a generaciones de programadores hasta el día de hoy”.

Aho y Ullman son coautores de nueve libros. En su comunicado, la ACM destaca dos de ellos, El diseño y análisis de los algoritmos computacionales (1974), uno de los primeros libros sobre algoritmos disponibles para estudiantes, y Principios del diseño compilador (1977), conocido como “el libro del dragón” por el diseño de su portada y que es todavía hoy el manual más usado en la asignatura del mismo nombre. A estos dos libros, Peña añade un tercero sobre estructuras de datos y algoritmos (1983), escrito junto con otro autor (J.E. Hopcroft), que también se ha convertido en un clásico en la Ingeniería Informática.

Libros de divulgación científica, por Salvador Macip.

El médico, científico y escritor Salvador Macip nos recomienda algunos libros de divulgación científica general que relatan cómo funcionan las cosas y recogen anécdotas y preguntas que se hace la ciencia. Sugiere además un título que cuenta las batallas que vive un médico en Urgencias, otro que enumera en clave de humor las mejores maneras de destruir la humanidad y uno más que repasa los 100 grandes mitos de la ciencia.

Crónicas de ciencia improbable, de Pierre Barthélémy, Las preguntas más tontas suelen exigir las respuestas más inteligentes. Ese es el campo de estudio de la ciencia improbable, una forma cómica y poética de interrogar el método científico. Pierre Barthélémy, autor del blog científico más popular de Francia, escribe la crónica de los experimentos que dan al fin respuesta a preguntas que siempre (o nunca) nos hemos hecho

Enciclopedia de la ignorancia de Kathrin Passig y Aleks Scholz proyecta una mirada fresca sobre medio centenar de enigmas científicos sin resolver, mediante breves ensayos escritos con talento, conocimiento de causa, amplia documentación y mucho sentido del humor.

“Esto te va a doler: Historias disparatadas de un médico residente (en inglés This Is Going to Hurt) de Adam Kay. Tras cinco años sin ejercer la medicina y dedicado a escribir series de comedia para televisión, Kay recibe un aviso del colegio de médicos comunicándole que le van a quitar la licencia. Aprovecha entonces para rescatar sus diarios de médico en prácticas y hacer un repaso a sus años en la sanidad pública.
El resultado es un tronchante diario no exento del mejor humor negro, lleno de anécdotas e historias protagonizadas por médicos, pacientes y administrativos asqueados y hartos. Una mirada irónica y desmitificadora de la vida en los hospitales que ha sido un fenómeno en Reino Unido y que pronto se convertirá en serie.

14 maneras de destruir la humanidad Daniel Arbós, Màrius Belles Sampera. Con mucho humor, pero también con mucho rigor, este libro repasa qué dice la ciencia acerca de 14 amenazas potenciales para el ser humano. Para que, en caso de que llegue el fin del mundo, si es que llega, no nos coja por sorpresa.

100 mitos de la ciencia“, un libro de Daniel Closa que separa la verdad científica de la invención ficticia explorando las historias detrás de 100 mitos científicos. Ya que todo mito está basado en alguna verdad, la meta es más bien descubrir en qué punto los hechos fueron alterados por la imaginación y cuánto del mito actual es cierto. Entre los mitos explorados se encuentran las creencias de que los humanos sólo usan 10 por ciento del cerebro, que en luna llena nacen más criaturas, que los avestruces esconden la cabeza bajo tierra y que el agua de la pila gira al revés en el hemisferio sur.

Salvador Macip (Blanes, 1970) estudió Medicina en la Universitat de Barcelona, donde también se doctoró en Genética Molecular. Poco después, investigó el cáncer en el hospital Mount Sinai de Nueva York, pero el destino le llevó a dirigir un grupo de investigación en la Universidad de Leicester (Inglaterra) en el año 2008, donde sigue en la actualidad. Además, también es profesor e investigador de la Universitat Oberta de Catalunya.

Hombre de ciencia y escritor, destacamos de sus libros aquellos que tratan sobre envejecimiento y cáncer, como ‘Inmortales y perfectos’, ‘Jugar a ser Dios’, ‘100 preguntas sobre el cáncer’ y el título ‘Las grandes plagas modernas’, escrito hace diez años pero reeditado y actualizado a raíz de la pandemia actual.

Emmy Noether Amalie, la científica que asombró a Einstein.

Emmy Noether (1882-1935) fue una de las grandes mentes matemáticas del siglo XX. Cuando quiso estudiar matemáticas, no estaba permitido que las mujeres se inscribieran en la universidad. Su padre, el matemático Max Noether, enseñaba en la Universidad de Erlangen, en Baviera, institución que afirmaba que permitir que las mujeres se registraran “derrocaría todo el orden académico”. Sin embargo, dos años después Noether fue una de las dos estudiantes femeninas a la que se le permitió inscribirse en esa universidad, pero no con los mismos derechos que el resto de estudiantes: sólo se le permitía entrar como oyente a las clases y eso si los profesores daban la autorización expresa de que podía entrar al aula. “Pero eso fue suficiente para que pasara el examen de graduación en 1903 y para que calificara a un título equivalente al de una licenciatura”, indica Michael Lucibella, autor de la biografía sobre Noether publicada por APS (American Physical Society).

Pasó el año siguiente estudiando en la Universidad de Göttingen, pero regresó a Erlangen cuando la universidad finalmente revocó las restricciones a las mujeres estudiantes, completando su disertación sobre invariantes para formas bicuadráticas ternarias en 1907. Pese a que la universidad dio un paso adelante para permitir a mujeres estudiantes, continuaba excluyendo a las mujeres de tener posiciones en la facultad. “Noether enseñó en Erlangen durante siete años sin salario, en algunas ocasiones reemplazando a su padre”, indica Lucibella.

El matemático alemán David Hilbert trató de incorporarla al departamento de matemáticas de la Universidad de Göttingen en 1915, pero otros profesores se opusieron por ser mujer. Una de las razones por las que Hilbert presionó para llevar a Noether a Gotinga fue la esperanza de que su experiencia en la teoría invariante (números que permanecen constantes aunque se manipulan de diferentes maneras) pudiera aplicarse a la incipiente teoría de la relatividad general de Albert Einstein, que parecía violar la conservación de la energía.

Noether no defraudó, ideando un teorema que se ha convertido en una herramienta fundamental de la física teórica moderna al demostrar la relación entre simetrías y cargas conservadas. Una de sus consecuencias es que si un sistema físico se comporta igual independientemente de su orientación espacial, el momento angular del sistema se conserva. El teorema de Noether se aplica a cualquier sistema con simetría continua. 

Cuando Einstein leyó el trabajo de Noether sobre invariantes, le escribió a Hilbert: “Me impresiona que tales cosas puedan entenderse de una manera tan general. La vieja guardia de Gotinga debería aprender algunas lecciones de la señorita Noether. Ella parece saber lo que hace “.

Einstein escribió al New York Times después de su muerte, declarando que “la señorita Noether fue el genio matemático creativo más importante que haya existido desde que comenzó la educación superior para las mujeres”. Está considerada la madre del algebra moderna con sus teorías sobre anillos y cuerpos, pero su aporte a la ciencia no se restringe a las matemáticas.

El teorema de Noether

Teorema de Noether. A toda transformación continua de las coordenadas o/y los campos que deje invariante la acción en un volumen cuadridimensional le corresponde una corriente conservada jμ en la evolución que cumple Dμjμ=0.

Nos "aprovechamos" del blog amigo de Guillermo Sánchez León (director del programa Eureka USAL, con quien nuestro blog colabora de vez en cuando) para ilustrarnos sobre este Teorema en ESTE POST.
Lo llaman el teorema más bello del mundo, pero no es solo que sea hermoso por las cuestiones de la simetría sino que es de una potencia matemática tremenda y de una potencia de cálculo fantástica.

 El Teorema de Noether, determina la relación entre leyes de conservación físicas y los invariantes del sistema, en las que se basa toda la física teórica del último siglo.

Las invarianzas en Física son fundamentales, pero ¿Qué es una invarianza?: Imaginemos un tablero de ajedrez. El movimiento de las piezas es independiente de en qué posición coloquemos el tablero sobre la mesa. Por ejemplo: Un alfil que esté en una casilla negra se moverá en diagonal por las casillas negras y eso es independiente de la posición del tablero. Podemos decir que el movimiento de las piezas es invariante respecto de la posición del tablero. De la misma manera, una manzana que dejemos caer a altura de 10 m seguirá la misma ley de atracción gravitatoria independientemente de que lo hagamos en Madrid o en Nueva York.  El teorema de Noether utiliza el concepto de invarianza para explicar por qué existen leyes de conservación y magnitudes físicas que no cambian a lo largo de la evolución temporal de un sistema físico. 

Clara Grima : acercar las matemáticas.

Clara Grima nació en Coria del Río, un pueblo de Sevilla, en 1971, y tuvo claro desde siempre que le encantaban las Matemáticas y lleva más de dos décadas enfocada en una de las numerosas ramas que tienen las Matemáticas, la Geometría Computacional. Es doctora por la Universidad de Sevilla, donde da clases, y es una divulgadora científica muy reconocida en la última década. Ha escrito entre otros, los libros Hasta el infinito y más alláLas matemáticas vigilan tu salud y Que las matemáticas te acompañen; participa en el podcast Los tres chanchitos; coorganiza Ciencia en Bulebar y Ciencia JotDown; ha colaborado en Órbita Laika, RNE, Canal Sur, Eldiario.es, La Sexta y es una de las ‘actrices’ de la obra Científicas: pasado, presente y futuro.

En este video nos recomienda varios libros en los que podremos descubrir cómo las matemáticas se esconden en todas nuestras acciones. Aunque es una disciplina abstracta que no vemos, las matemáticas nos permiten tomar decisiones y nos ayudan a resolver no solo problemas individuales sino los más difíciles retos planetarios.

¿Quieres saber cómo encontrar las matemáticas en Juego de Tronos, averiguar qué matemática hay en una máquina de coser o cómo funcionan determinados archivos informáticos? No te pierdas las recomendaciones de esta gran divulgadora científica: descubrirás obras fascinantes en las que las matemáticas tienen mucho que ver.

También podéis ver esta entrada, una entrevista realizada por el periodista José A. Plaza a Clara Grima, realizada por la plataforma online de divulgación científica NAUKAS